Las estadísticas tienen fuerza propia. Y en materia de siniestralidad vial adquieren un carácter decisivo al momento de comprender la evolución o involución de un flagelo que, lejos de corregirse, en nuestra ciudad parece profundizarse cada vez más.
Con el fallecimiento del joven Rodrigo Simón Molina (18) producido el miércoles de esta semana tras colisionar con su moto contra un Ford K en Presidente Perón y Martín Fierro, son 30 las víctimas fatales en accidentes viales durante 2018, de acuerdo con los registros aportados por la Asociación Civil Estrellas Amarillas San Nicolás. En la comparativa interanual, la estadística refleja un retroceso en prevención de fatalidades, ya que en 2017 fueron 26 las víctimas mortales. En términos porcentuales, la cantidad de accidentes aumentó un 15 % en la comparación interanual
“No se puede demorar más. Pedimos que de una buena vez se declare la Emergencia Vial en San Nicolás. Que sea por decreto o por ordenanza, pero que se haga algo, porque las estadísticas muestran que hoy estamos peor que ayer”, afirmó Beatriz Monzón, titular de la Asociación Civil Estrellas Amarillas San Nicolás.
“La declaración de Emergencia Vial nos va a permitir trabajar de manera masiva en campañas de prevención en los puntos críticos, donde se produce la mayor cantidad de accidentes”, añadió Monzón, al tiempo que se refirió a la necesidad de que se convoque a las distintas fuerzas vivas de la comunidad para diseñar una estrategia de acción conjunta.
“Necesitamos que vuelva a trabajar el Consejo Consultivo de Seguridad Vial porque eso permitirá que la Municipalidad, la UTN y las distintas ONG de la ciudad puedan trabajar en conjunto para avanzar en políticas y acciones que permitan revertir la situación crítica que vivimos en materia de seguridad vial. No podemos seguir lamentando tantas víctimas sin tener las herramientas que permitan avanzar fuertemente en la prevención”, afirmó Beatriz Monzón.
EL NORTE