El secretario general de UOM San Nicolás y secretario administrativo de la organización a nivel nacional habló sobre el “complicado” momento que atraviesa la metalurgia, un sector que –según advirtió- es de los más golpeados por el ingreso de productos del exterior, junto con las curtiembres y el sector textil. También habló de las tensiones internas en el gobierno nacional y señaló que “eso nos embroma a todos los argentinos”.
Cuando este viernes Naldo Brunelli, secretario general de la Seccional San Nicolás de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), presidió las habituales actividades con que la organización conmemoró el Día del Trabajador Metalúrgico, el dirigente también habló sobre la actualidad del sector y del país.
“Estamos atravesando un momento muy complicado; sobre todo, en la actividad metalúrgica”, midió Brunelli, quien advirtió que “cuando hay apertura indiscriminada de las importaciones, tres sectores son los más vulnerables: la curtiembre, el sector textil y, a continuación, el metalúrgico”.
También indicó que en este 2018 “se fueron más de 20 mil trabajadores” del sector, en medio de lo que es una realidad que golpea en toda la extensión territorial del país, “desde Ushuaia, donde está Audivic tomada por 200 trabajadores desde hace 45 días, hasta el norte, pasando por zonas donde la actividad metalúrgica prácticamente nunca había sufrido, como en Las Parejas”.
“En Rosario, con la rama carroceros y de electrodomésticos, estiman que se podrán perder entre cuatro y cinco mil puestos de trabajo si la situación no se revierte”, añadió el dirigente metalúrgico nicoleño que también se desempeña como Secretario Administrativo en la comisión directiva del sindicato a nivel nacional.
La obra local
En tal sentido, advirtió que “desgraciadamente, la situación compleja también está afectando a la Organización y su obra social”, y manifestó que “yo me devano los sesos haciendo ingeniería financiera sin plata todos los días”.
“Si hay una Seccional que se destaca en el país por hacer obras con cada peso que agarra, transformándolo muchas veces en un peso y medio, es la de San Nicolás”, agregó Brunelli, quien dejó en claro que “a nosotros nos interesa que haya mucho empleo y muy buenos salarios”.
El dirigente también se refirió a ciertos comentarios “de algunos que creen que a nosotros nos puede beneficiar que echen gente”, aparecidos sobre todo en las redes sociales.
Y enfatizó que: “Es un comentario completamente a contramano de lo que es la realidad de los últimos 40 años en la Seccional San Nicolás, donde los resultados están a la vista por todos lados, en obras y servicios en salud, educación y otras áreas”.
También respondió a otros comentarios. “Han llegado a decir que el crecimiento que hemos dado a nuestro policlínico, permite financiar su constante ampliación física y tecnológica. Nada más lejos de la realidad. Al policlínico lo estamos financiando totalmente con el aporte de la cuota sindical.
La clínica apenas logra equilibrio económico – financiero algún que otro mes. No obstante, hasta ahora sobrevivimos más allá de las tremendas dificultades de cobranza a nuestros usuarios, entre los cuales hay casi un centenar de obras sociales, desde las más pequeñas a las del más alto nivel”, indicó Brunelli.
Un dato que ilustra los altos costos de funcionamiento del sanatorio: en 2016 la institución recibía una factura bimensual del servicio de energía eléctrica por 38 mil pesos, mientras que la última boleta que llegó es para el pago mensual de 580 mil pesos.
Salarios
Sobre la devaluación del peso, el consiguiente aumento en el costo de vida y la necesidad de revisar salarios, Brunelli recordó aquella frase de Juan Domingo Perón que planteaba que mientras los salarios suben por la escalera, los precios lo hacen en ascensor.
“Estamos en un palo enjabonado. Hasta ahora hemos tenido una mejora salarial de 18,5 puntos. Estamos peleando un 5 más que todavía no se logró en la siderurgia. Pero ahí recién estaríamos a 5 puntos de lo que lograron los gremios del famoso Club de los 15”, repasó el dirigente metalúrgico, quien recordó que “acordamos una cláusula para volver a negociar si la inflación supera el 30 por ciento”.
“Ahora se está hablando de una inflación del 42 hacia fin de año. La situación es tan frágil, que es imposible hacer pronósticos”, completó Brunelli.
En cuanto a fuentes de trabajo metalúrgicas perdidas en el ámbito de acción de la Seccional, el secretario general de UOM San Nicolás volvió a lamentar los 130 contratos de trabajadores de Motomel que no fueron renovados en mayo pasado.
Pero dejó en claro que lo delicado de la situación pasa por una muy marcada baja en el consumo. “Si Motomel vendió en abril 14.000 motos y ahora vendió sólo 2.000, la culpa no es de Brunelli ni de Gigli. Y tampoco es cuestión de una sola empresa: lo mismo sucede en Corven, en Honda, en Zanella, en Essen”.
En tal sentido, abogó por “ponerle plata en el bolsillo a la gente” para reactivar el consumo y advirtió que ése “es el origen de un círculo virtuoso”. “De la otra manera, no funciona”, observó.
Sin Ministerio
Brunelli también dio su parecer acerca de la decisión del gobierno nacional de restar jerarquía administrativa al área de Trabajo, dándole ahora el rango de Secretaría y sumiéndola dentro del Ministerio de Producción.
“Cuando Carrillo era secretario de Salud logró en cuatro años una gran cantidad de avances concretos. No era un Ministerio, era una Secretaría. Pero hizo lo que hizo porque tenía presupuesto. Yo creo que es indiferente el formato. Lo que sí tiene que tener, es eficiencia”, recordó el metalúrgico.
Por lo demás, advirtió que los cambios en el Gabinete “no significan un solo peso de recorte en el gasto burocrático”. Consideró que ésa fue una explicación oficial “para la tribuna”.
Y señaló la existencia de “un problema de fondo” en el gobierno de Mauricio Macri. “Los gobiernos tienen que ser lo más verticales posible. No debe haber internas entre los gobernantes. Si están dedicados a pelearse entre ellos, ¿quién gobierna? En este momento hay algunos problemas, y eso nos embroma a todos los argentinos”, señaló Brunelli.
De todas maneras, se expresó a favor de que el Gobierno complete su mandato. “Hay que ser claros en esto: la gente elige a los gobernantes y sus mandatos deben llegar hasta el final. Alguno dirá que estoy a favor del Gobierno. No es eso. Estoy a favor de las reglas claras”, sentenció.
Y también recordó un antecedente local: “San Nicolás es un claro ejemplo. Cuando se tuvo que ir antes De la Rúa, acá el gobierno municipal llegó hasta el final”.
EL NORTE