Mario Poli, en el tedeum del 25 de mayo: «Buena parte del pueblo carece de lo necesario para una vida digna»

Cuando faltaban 15 minutos para las 10 de la mañana, Mauricio Macri llegó a la Casa de Gobierno junto a su esposa, Juliana Awada. Lo estaba esperando el equipo de ceremonial, que le colocó la banda presidencial. Al jefe de Estado se lo notó de buen humor luego de la descomposición que complicó su viaje a Ecuador.

Tras un breve desayuno de chocolate caliente y churros con los ministros y funcionarios de su Gabinete en el Salón de los Bustos de la Casa Rosada, el líder del PRO caminó los 250 metros que separan la Casa de Gobierno de la Catedral Metropolitana.

Macri colocó una ofrenda floral en el mausoleo donde descansan los restos del general José de San Martín. Luego ingresó a la nave principal de la Catedral para escuchar las palabras del arzobispo porteño, Mario Poli, en el tradicional tedeum por el 25 de mayo.

Además de los integrantes del Poder Ejecutivo, también asisten líderes de diferentes confesiones y representantes de distintas instituciones religiosas que fueron invitados por la Iglesia.

Una vez concluida la ceremonia, que tendrá una duración de unos 50 minutos, Macri y los ministros del Gabinete volverán a la Casa Rosada para encabezar un almuerzo con organizaciones barriales y sociales convocadas por la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley.

El tradicional locro patrio y los pastelitos de dulce de membrillo se servirán en el Museo Casa Rosada, ya que ante el pronóstico de lluvia se decidió hacerlo en ese lugar y no en la Residencia Presidencial de Olivos.

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