Cada vez que le preguntaron por su primo Angelo Calcaterra en las últimas horas,Mauricio Macri prefirió el silencio. Pero el Presidente estaba al tanto de los movimientos del ex titular de Iecsa, quien hoy se presentó a declarar ante el juezClaudio Bonadio en el contexto de la causa de los cuadernos de las coimas de la era kirchnerista. Aún así, Macri decidió «no mover un dedo» para defender a su familiar, afirmaron cerca suyo a LA NACION.
En la Casa Rosada, el ambiente era algo apagado, con funcionarios conscientes del «dolor» del Presidente por la situación que atraviesa su primo. Pero a la vez, los funcionarios enfatizaban el «compromiso» del Gobierno por «no tapar a nadie», empezando por casa.
LA NACION