Si bien varios jefes comunales bonaerenses han salido a criticar la decisión del gobierno provincial de eliminar impuestos municipales en la factura de energía eléctrica como mecanismo para reducir el impacto de la suba tarifaria en los consumidores residencias, el único ítem que percibe el Estado local es la tasa de retribución por el servicio de alumbrado público.
Si bien varios jefes comunales bonaerenses han salido a criticar la decisión del gobierno provincial de eliminar impuestos municipales en la factura de energía eléctrica como mecanismo para reducir el impacto de la suba tarifaria en los consumidores residenciales, la medida no afecta los ingresos que tiene el municipio de San Nicolás en virtud de que el único ítem que percibe el Estado local es la tasa de retribución por el servicio de alumbrado público. La información fue confirmada a este medio por el secretario de Economía y Hacienda, Miguel Battaggia.
“No dejamos de percibir nada porque lo único que tenemos permitido incluir en las boletas de energía eléctrica de consumo domiciliario es el alumbrado público. Es decir que la disposición establecida por la gobernadora no tiene ningún impacto en el caso de San Nicolás”, le confió Battaggia a EL NORTE.
El proyecto de ley que elimina de las boletas de gas y luz las contribuciones municipales que engrosan las facturas y deben afrontar los usuarios. La iniciativa es resistida por varios intendentes porque esos impuestos van a parar a las arcas municipales. Tomando la totalidad de los distritos, la eliminación de esa imposición representa unos 1.300 millones de pesos. Y los jefes comunales no quieren saber nada con privarse de esa recaudación.
Los enojados
Los intendentes del peronismo pusieron el grito en el cielo por la pérdida de recaudación que implica la norma, que lleva casi a cero un porcentaje de la factura de energía eléctrica que recibían los municipios. Los jefes comunales argumentaron que esos impuestos funcionan como una especie de compensación ante la imposibilidad de cobrar tasas a las empresas distribuidoras o a las cooperativas.
En el marco de esa pulseada, semanas atrás el oficialismo movió sus fichas en el Senado, donde cuenta con mayoría, y aprobó el proyecto con votos propios y ante el rechazo de toda la oposición.
Pero en la Cámara de Diputados al proyecto le esperaba un panorama distinto. Allí, el oficialismo, que es primera minoría, debe contar con respaldo de al menos un sector de la oposición para conseguir sancionar la ley. En concreto, Cambiemos tiene 44 votos contra 48 de la oposición, por eso se apuntó desde el oficialismo a sumar cuatro voluntades.
Las negociaciones serán largas. El proyecto tomará estado parlamentario en la sesión del próximo jueves con la idea de tratarlo en las sesiones de las primeras semanas de junio.
En ese marco, la estrategia del oficialismo se centró en las últimas horas en presionar a distintos sectores de la oposición al reflotar viejos proyectos presentados por diputados peronistas que, en el mismo sentido que el de Vidal, pedían eliminar estos impuestos de las tarifas.
EL NORTE