El kilo de asado ya se vende a 200 pesos en carnicerías del centro de la ciudad

En el transcurso de una semana, los carniceros recibieron dos aumentos sobre el precio de los productos que les bajan del camión. Ese incremento se traslada al mostrador, con lo cual los cortes más caros como (peceto, lomo o bife de chorizo) se vendían ayer a 260 pesos el kilo. En las carnicerías más alejadas del centro se pueden conseguir precios (un poco) más baratos. Advierten que ha caído fuertemente el consumo de carnes vacuna y de cerdo en San Nicolás.

El brutal proceso inflacionario que transita la economía argentina impacta fuertemente en el precio de la carne, uno de los productos históricamente más demandados por los argentinos en general, y por los nicoleños en particular. El dato preocupante es que el precio minorista “aumenta constantemente”, cuenta la propietaria de una carnicería ubicada en pleno centro de la ciudad, donde el valor de los cortes vacunos suele ser más elevado que en los mercados de barrio.

A sólo dos cuadras de plaza Mitre, el kilo de asado de ternera se vende hoy a 200 pesos. “Los aumentos se aplican al ganado en pie, y eso se traslada al frigorífico y luego al mostrador. No hay manera de evitar el traslado del incremento al consumidor final porque de lo contrario no se puede trabajar”, comentó la misma persona.

Para tener una noción más fina de cómo impacta el aumento, el kilo de ternera que se bajaba a las carnicerías a principios de esta semana estaba a 89 pesos mientras que ayer se bajaba a 95 pesos, es decir, casi un 7 por ciento que se suma a un 5 por ciento aplicado la semana pasada. Los cortes más caros como peceto, lomo o bife de chorizo se vendían ayer a 260 pesos el kilo, siempre en una carnicería del microcentro.

Al mismo tiempo, también sufrió un fuerte incremento el precio del cerdo, cuyos costos por kilo (tapa, marucha, vacío) rondan ahora los 180 pesos. Y para completar el combo, el precio de la bolsa de carbón de 5 kilos se vende a 60 pesos, cuando poco tiempo atrás costaba exactamente la mitad.

“El consumo de carnes cae, a pesar de tratarse de un producto de la canasta alimenticia. El que antes compraba para toda la semana ahora sólo lleva lo que va a consumir al mediodía. Incluso, hoy muchos clientes vienen por las ofertas más que por un corte determinado”, cuentan en la misma carnicería.

A tono

En otra carnicería céntrica ubicada sobre calle Bolívar explicaron que el precio se modificó tres veces en la última semana. En este comercio el kilo de pulpa especial, nalga o bola de lomo se vendía ayer a 210 pesos, siempre de ternera. Y el asado a 200 pesos.

“Para mañana [por hoy] ya me avisaron que viene con un nuevo aumento. A mi la ternera o el novillito liviano me lo están bajando a 97 pesos cuando hace diez días costaba 89 pesos. También me aumentaron un 20 por ciento el cerdo”, afirmó el carnicero.

“El consumo viene muy tranquilo. La gente se cuida en el gasto porque ya no le alcanza para lo mismo que consumía antes. Incluso, muchos se inclinan ahora por los cortes más baratos, como picada, aguja especial”, señaló el comerciante.

Para peor, el carnicero también se ve fuertemente afectado por los incrementos en la tarifa eléctrica. De hecho, hay comerciantes que a principio de 2018 abonaban una factura bimensual de 8.000 pesos mientras que hoy afrontan boletas de 8.000 pesos mensuales.

Más barato

Para conseguir cortes vacunos más baratos sin resignar calidad es preciso alejarse (no mucho) del microcentro. Por ejemplo, en una carnicería importante ubicada sobre avenida Savio a pocos metros de Falcón se vendía ayer (como oferta) el kilo de asado de ternera a 178 pesos. Y la oferta de marucha de cerdo que la semana pasada estaba a 105 pesos ayer ya figuraba a 128 pesos el kilo.

“Los precios aumentaron entre un 10 y un 12 por ciento en pocos días. El problema es que no podemos trasladar todo ese mayor costo al mostrador porque sino perdemos clientes. Lo que sucede, entonces, es que nuestra rentabilidad se achica cada vez más”, sostiene el propietario de la mencionada carnicería.

“El consumo ha caído mucho. De hecho hoy trabajamos dos semanas bien y tras dos muy mal. La última semana del mes es tristísimo. Llegamos a vender hasta un 50 por ciento menos que una semana normal”.

EL NORTE

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