No es una de las opciones que más se conocen. Y es oficial –es decir, pública y por lo tanto gratuita– desde mediados de 2014, aunque su inicio en aquel momento se circunscribió únicamente a unos pocos distritos provinciales y dentro del mapa bonaerense, a unas pocas regiones sanitarias. Se trata del denominado «implante anticonceptivo subdérmico», un método de nueva generación que busca prevenir el embarazo no planificado, y promover el cuidado y la planificación familiar. En la Región Sanitaria IV, cuyo epicentro es el hospital San Felipe de nuestra ciudad, la opción estuvo disponible a partir de mediados de 2015. Desde ese momento y hasta la fecha, ya suman 171 las mujeres –en la inmensa mayoría de los casos, adolescentes– que optaron por la alternativa del implante subdérmico, también conocido popularmente como «chip anticonceptivo», y recibieron atención en el Servicio de Obstetricia y Ginecología que tiene como Jefe al Dr. Pablo Primucci.
IMPLANTE SUBDÉRMICO, UN MÉTODO ANTICONCEPTIVO QUE CRECE EN EL SAN FELIPE
El número no parece impactante, teniendo en cuenta el amplia área de influencia y jurisdicción del San Felipe. No obstante lo es, tratándose de un método nuevo que en otros efectores sanitarios de distintos puntos del país no tuvo la misma aceptación ni impacto.
Y tan es así, que cuando el número local superó la barrera del 100, eso motivó que las propias autoridades sanitarias bonaerenses visitaran el San Felipe para observar el caso e identificar las claves que permitan que lo mismo suceda en otros nosocomios bonaerenses. En tal sentido, no sólo valoraron la cifra de “chips” implantados sino también la circunstancia de que en el San Felipe cada práctica anticonceptiva es acompañada de un curso de planificación familiar y cuidados esenciales preventivos de enfermedades de transmisión sexual.
Opción efectiva
¿Por qué es importante para el Ministerio de Salud bonaerense que la práctica del implante subdérmico se propague y extienda?
Las razones están incluidas en un informe del propio Ministerio. “Los métodos anticonceptivos reversibles de larga duración (particularmente, los dispositivos intrauterinos y los implantes subdérmicos) constituyen las opciones más efectivas para las usuarias que buscan anticoncepción reversible, debido a que las tasas de falla asociadas con su uso típico son prácticamente las mismas que las asociadas con su uso perfecto”, se indica en el informe «Introducción y reintroducción de métodos anticonceptivos del larga duración en mujeres usuarias del sistema público de salud, con especial énfasis en la población adolescente», publicado en 2017 por el Ministerio de Salud, correspondiente a su programa provincial de Salud Sexual y Reproductiva.
Aquel informe también consignaba que la Organización Mundial de la Salud, así como también las principales sociedades científicas y profesionales a nivel internacional relacionadas a la salud sexual y reproductiva, recomiendan ampliar el acceso a anticonceptivos altamente efectivos, de larga duración y reversibles para todas las mujeres y las adolescentes dentro de la gama completa de opciones anticonceptivas.
Pero al mismo tiempo, el Ministerio lamentaba la circunstancia de que “la utilización de métodos altamente efectivos como el DIU y el implante subdérmico es escasa en relación a otros métodos menos efectivos, especialmente entre la población de usuarias adolescentes”.
Por eso interesa a las autoridades sanitarias que el método se propague y extienda; sobre todo en un contexto en que las tasas de embarazo adolescente no planificado en la provincia de Buenos Aires permanecen elevadas, una situación que es particularmente visible en el sector público del sistema de salud.