El espacio público que pondrá a la ciudad definitivamente de cara al río

A través del Concurso Nacional de Ideas Urbanas «San Nicolás de Cara al Río», el municipio definirá un proyecto a ser desarrollado en las 36 hectáreas que la ciudad recuperará –en dos etapas– en el predio del ex Batallón. Espacio verde, público y de esparcimiento será un uso prioritario, al que estará afectado el 60 por ciento de la superficie. Hay 900 metros de línea costera por recuperar, casi el doble de lo que hoy ofrece el parque San Martín.

Las 36 hectáreas del predio del ex Batallón, detrás del paredón que desde siempre interrumpió la urbanización y privó a la ciudad de una vista suelo y un suelo de privilegio de cara al Paraná, albergarán en un futuro lo que será el segundo espacio verde y público más extenso de San Nicolás. En superficie sólo será superado por el Parque Aguiar, y tendrá una línea costera que será el doble de extensa de las que ofrecen hoy el parque San Martín o el nuevo paseo costanero. Así se desprende de las Bases que rigen para el Concurso Nacional de Ideas Urbanas «San Nicolás de Cara al Río», cuya recepción de proyectos se encuentra abierta desde el inicio de este mes de agosto y se prolongará hasta el 23 de noviembre próximo.

Cuando hace dos semanas la apertura del Concurso fue anunciada por autoridades municipales y del Colegio de Arquitectos de la provincia de Buenos Aires, el intendente Manuel Passaglia había dejado en claro que se pide a todos los participantes que sus proyectos contemplen que la mayor parte de la superficie a intervenir (un total de 36 hectáreas, con dos etapas sucesivas: la primera de 23 hectáreas; la segunda, de 13) deberá estar destinada a espacio verde y de acceso público.

60 por ciento

Y efectivamente, así consta en las Bases. Allí se prescribe explícitamente que un 60 por ciento del predio deberá constituir un nuevo espacio público «accesible para todos los vecinos y visitantes de la ciudad, con superficie verde y absorbente, integrándose el predio a la trama urbana, lo cual beneficiará a los vecinos, que podrán acceder y disfrutar de un espacio hoy cerrado a la comunidad en general».

Una reseña incluida en el documento, recuerda que los frentes ribereños de las ciudades del litoral argentino y en particular el de San Nicolás, han sido durante décadas destinados a usos productivos, vinculados con la facilidad de volcar efluentes industriales al río Paraná, y su aprovechamiento como vía de transporte fluvial.

Las Bases del Concurso también identifican y destacan con especial énfasis «una visión de su potencial uso para la recreación y el aprovechamiento del paisaje natural como vínculo de la ciudad con el río», y la destacan como «una premisa fundamental para el desarrollo del concurso».

Barreras

Según consignaron los redactores del documento, originariamente el curso del río dominaba el paisaje de la ciudad. Con el paso del tiempo, se fueron consolidando sobre su costa parcelamientos de índole público y privado, usos portuarios, industriales, residenciales y hasta asentamientos irregulares en terrenos improductivos. Todo ello generó una fragmentación en la relación de la ciudad con el río.

«La tierras objeto del presente concurso tienen una superficie aproximada de 36 hectáreas y un frente costero de más de 900 metros de extensión. Su acceso restringido y el extenso paredón de más de 1500 metros de longitud, constituyen una barrera no sólo urbanística sino también social, generando fragmentación urbana y segregación social, dejando muros adentro la pieza con mayor potencial que tiene la ciudad de San Nicolás en la actualidad.

Esta barrera urbana histórica impide el acceso de la comunidad a la costa. Su integración al ejido urbano generará un alto valor agregado y mejorará la calidad de la vida de los habitantes», plantean las Bases del Concurso.

La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) y la Municipalidad de San Nicolás son las promotoras del Concurso, y encargaron al Colegio de Arquitectos de la provincia de Buenos Aires su organización, con el fin de obtener las mejores ideas para desarrollar en los recuperados terrenos del ex Batallón.

De cara al río

«El objetivo principal del Concurso está alineado con una de las premisas principales del Plan Estratégico de la Ciudad de San Nicolás: favorecer la vinculación entre la ciudad y el río Paraná incorporando y acercando a la trama urbana hacia la rica geografía de espacios abiertos y naturales del borde costero», se establece en las Bases, donde también queda planteada la expectativa de que el desarrollo resultante «contribuirá a consolidar a la ciudad y su frente ribereño como centro de recreación y turismo regional».

Por lo demás, en el mismo sentido se habían orientado tres obras públicas desarrolladas por la Municipalidad: dos ya terminadas e inauguradas, como lo fueron la Costanera Alta y la refuncionalización del parque San Martín; y otra actualmente en ejecución, el proyecto de Costanera Baja.

Etapa Uno

Aunque el total de la superficie a intervenir ocupa unas 36 hectáreas, el Concurso plantea dos etapas. La primera atañe a las 23,3 hectáreas cuyo traspaso a dominio municipal ya había sido acordado entre la AABE y el gobierno local.

La porción en cuestión es la contenida entre la línea virtual de continuidad de calle Terrassón, Cochabamba, Rivadavia y el río. Dentro de esa área, hay dos grandes sectores. El primero es el de la barranca e incluye una cava. El terreno natural sufrió allí una significativa extracción de suelo, generando una inmensa cava, donde se realizaban ejercicios militares. «Constituye por esto un espacio extremadamente singular», valoraron los profesionales y técnicos encargados de redactar las bases del Concurso.

El otro sector dentro del área a ser intervenida en la primera etapa, fue identificado como «de Servicios y Depósitos». Esta retirado de la línea costera, y contiene edificios, estructuras y galpones que se agrupan en distintos conjuntos de acuerdo a las funciones que desempeñaron.

«Con respecto al valor de los galpones que quedarían afectados al área del proyecto, correspondiente a la Etapa Uno, el mismo es exclusivamente material, ya que ni desde el punto de vista histórico ni arquitectónico sería importante conservarlos. De todas formas, tampoco sería obligatorio demolerlos. Queda a criterio del proyectista la conservación o no de los mismos», se establece en las Bases del Concurso.

Etapa Dos

No sucede lo mismo con los edificios contenidos en el área de 12,7 hectáreas que será objeto de la Segunda Etapa, sector que se corresponde con las dependencias activas del Ejército, y que está delimitado por las calles Necochea, Rivadavia, Terrassón y el río.

«Respecto a los edificios históricos ubicados en el área correspondiente a la Etapa Dos, se valorará su refuncionalización contemplando un nuevo uso como Nuevo Polo Artístico, Cultural y Gastronómico», prescriben las Bases del Concurso.

En cuanto al destino de la unidad operativa del Ejército con asiento en San Nicolás, el documento indica que se «prevé en un futuro próximo realizar su traslado fuera del ejido central de la ciudad con modernas infraestructuras acorde a las necesidades actuales para realizar su operación».

EL NORTE

Deja un comentario